¡Bienvenidos!
pitagoras Tresauroras

POR ARRAIZ Y ARNOTEGUI

Partimos al nivel del mar en el Guggenheim y tras cruzar el Collado Gangoiti, a 450 metros, bajamos de nuevo al nivel del mar en la Plaza Unamuno.

Salimos del Museo y subimos por Iparraguirre hasta Autonomía, donde torcemos a la derecha. Estamos en el Camino de Santiago. Llegamos a Basurto y en el Centro de Salud cogemos unas escaleras que nos suben por las antiguas terrazas de la Cervecera del Norte. Pasamos la autopista por una pasarela y subimos por unos edificios modernos y semicilíndricos de colores "rojo teja" o "amarillo arcilla". Hacia la derecha sale el camino de Cobetas y de frente sube la Estrada de Masustegui.

Las escaleras presentan un desnivel fuerte, pero como tales escaleras se suben sin problemas.

Optamos por subir de frente por Masustegui. Torcemos a la derecha cuando vemos la Iglesia de los Tres arbolitos. En la iglesia giramos otra vez, ahora a la izquierda. Una rampa dura y al cruzar la carretera estamos en el Parque de Cobetas. En lugar de usar los paseos del parque, cogemos una senda estrecha entre los árboles. Aparece una vista espléndida del valle del Cadagua. A la derecha la ermita (o basílica) de Santa Águeda, en el Camino de Santiago. Al frente los Montes de la Peña, en Burgos. Giramos y subimos junto a unas instalaciones de la Policía Municipal, que cuentan con unos hermosos perros. Luego pasamos por la cantera. Hace sesenta años una preciosa cañada subía por allí hacia Arraiz. Ahora parece que estamos ante un viejo desdentado. Evitamos una pista de cemento que sube hasta la cima y seguimos por una carretera de excelente asfalto hasta llegar a la zona recreativa de Arraiz.

Hay un fuerte desnivel en la estrada de Masustegui, así como en el repecho que sube de la iglesia a Cobetas.

Desde la Campa nos dirigimos al Centro gallego. Enseguida se nos ofrece una nueva vista del valle del Cadagua: ahora es el Ereza el que parece observarnos. Torcemos hacia la izquierda y tenemos un suave y agradable paseo hasta el Collado Gangoiti. Bueno, suave si quitamos la última y criminal cuesta. Pero es posible usar una revuelta que transforma el corto repecho en una leve subida, aunque claro, más larga. Y ya toca bajar a Bilbao por el camino Pagasarri. Pero usaremos un camino alternativo por las faldas de Arnotegui, para evitar los coches (está claro que tres coches no caben, quiere decirse el que sube, el que baja y el que está aparcado). El problema es que esta alternativa tiene una cuesta algo peliaguda, y lo que es peor, contiene algunas bajadas casi peligrosas por la fuerte pendiente. En fin, llegamos a la autopista que cruzamos por una pasarela con una marquesina que sirve de para-ruídos (o para-vientos, o para-lluvias).

El paseo desde Arraiz hasta el collado presenta varios repechos: el primero duro, el segundo asequible y el tercero muy duro. El descenso del collado presenta un tramo de pendiente acusada hasta la pista alternativa, que conviene descomponer en una primera parte de tierra, hasta la barrera, y otra segunda de asfalto. En el camino de tierra que va por las faldas de Arnotegui encontramos un repecho de subida muy corto pero también muy incomodo. Y luego unas cuestas abajo que casi dan miedo. Ojalá algún día este camino y otros en el entorno de Bilbao se remodelen con trazados mas suaves.

Dejamos la avenida San Adrián para bajar por la calle del alto de Campazar hacia la negra mole del Frontón Bizkaia. Seguimos bajando por la mole verduzca del Bilbao-Arena hacia el Puente de San Antón. Al entrar al puente tenemos a la derecha dos bonitas casas coloradas y desde el centro vemos la hermosa estación de ferrocarril de Achuri. Tomamos Somera y en un abrir y cerrar de ojos estamos en la Plaza Unamuno.

La calle del alto de Campazar, presenta un perfil duro. En cuanto a la calle que baja al puente de San Antón desde el Bilbao Arena tiene también un desnivel acusado.

¡Hola!
¡Un saludo!