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pitagoras Tresauroras

Un paseo por Bilbao

Nuestro paseo arranca de la Estación de Abando: subimos por la Gran Vía hasta la primera calle a la derecha; entramos por Berástegui hasta los Jardines de Albia; luego, por la Alameda de Mazarredo llegamos al Museo Guggenheim. Frente a nosotros tenemos un Hotel.

Comenzamos a cruzar el Puente de la Salve por la acera izquierda; una vez cruzado tomamos una pista de asfalto rojo, siempre en ascenso, y tras varias revueltas, empezamos a caminar por una pista de hierba; enseguida veremos un puente de madera.

Despues de una cuesta corta llegamos a un caserío; estamos en las campas de Pikotamendi. Hasta el caserío llega una carretera que baja desde Archanda; pero nosotros iniciamos un suave descenso hacia Bilbao por una pista de tierra. En unas casas blancas con franjas amarillas entramos en una calle asfaltada, la vía vieja de Lezama, por donde antiguamente circulaba un ferrocarril; al terminar esta calle cruzamos una amplia avenida, la avenida de Zumalacarregui, y empezamos a andar por el camino del Polvorín; a la derecha tenemos un parque con una chimenea altísima. En este punto nuestro paseo va a confluir en el Camino de Santiago, el Camino de la Costa naturalmente. Empezamos a bajar las Calzadas de Mallona y a nuestra derecha tenemos la Puerta del Cementerio de Mallona.

En Mallona, en 1835, los jovenes bilbainos defendieron la villa de las fuerzas carlistas mandadas por Zumalacarregui. Al terminar el descenso de las escaleras de Mallona llegamos a la plaza de Unamuno; luego, seguiremos por la calle La Cruz, y veremos en la Catedral de Santiago, la Puerta del Angel.

Continuando nuestro paseo por Tendería y Ribera, cruzamos el Puente de San Antón, hacia unas casas rojas.

Torcemos a la derecha y empezamos a subir: estamos en la calle San Francisco y seguimos pisando el Camino de Santiago. Desde el Puente de Cantalojas, sobre las vías férreas, tenemos una buena vista del punto en el que hemos iniciado nuestro caminar: la Estación de Abando.

Pasada la plaza de Zabálburu, nos encontramos en la calle Autonomía, siempre en el Camino de Santiago; entre las calles que vamos cruzando está la Alameda de Recalde, desde élla se puede ver el caserío de Pikotamendi por el que hemos pasado hace un buen rato; luego viene otra calle dedicada al trovador vasco Iparraguirre, que se autodescribió en cuatro sencillos versos:

Un día soy muy pobre

Al otro un gran señor

Pero siempre cantando

La vida paso yo.

Tenemos una curiosa vista lejana del Museo Guggenheim, desde la calle Iparraguirre.

Al terminar Autonomía, nosotros bajamos hacia la derecha por Luis Briñas, mientras el Camino de Santiago busca ya la salida de la Villa. Hay que reconocer que el Camino debiera estar mejor acondicionado al cruzar la Villa.Al comenzar el descenso de Luis Briñas, encontraremos a la derecha una pequeña calle, Zankoeta, en la que se encuentra un edificio modernista de Ricardo Bastida.

Continuando por Briñas, llegamos al campo de futbol de San Mamés.

Luego, por Felipe Serrate , la Avenida de Sabino Arana y Plaza del Sagrado Corazón, alcanzamos el paseo Clavé, en el Parque de Doña Casilda: desde este paseo podremos ver una hermosa haya de hoja púrpura.

Atravesando la plaza del Museo de Bellas Artes, entraremos en la calle Ajuriaguerra. Esta calle anteriormente llevó el nombre de Espartero, el general que, en la Navidad de 1836, levantó el Sitio de Bilbao por las fuerzas carlistas. Al terminar Ajuriaguerra, buscaremos Mazarredo y por Berástegui cerraremos nuestro camino en la Estación de Abando.

También te ofrecemos un plano del paseo.

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