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El Ciclismo moderno

Aquí puedes leer una opinión sobre la inteligencia de Louison Bobet. También puedes enterarte de lo que dijo Jean, el hermano de Louison sobre Raphaël Geminiani. Y de la manera en la que Jean Stablinski ganó la Vuelta del 58. Y puedes conocer la respuesta que dio Jacques Anquetil, a la pregunta, ¿podría ganar el Tour Poulidor?. O lo que dijo el propio Raymond Poulidor, cuando ganó la Vuelta a España. O recordar el ataque de Roger Pingeon en las carreteras gerundenses en la Vuelta de 1969. O el ataque de Bernard Hinault, en Serranillos.

Diez años antes de vencer en la Milán San Remo, Miguel Poblet era un consumado escalador. Segú es vencido por Antonio Suárez en la Vuelta del 59. Un año después de vencer en el Tour, Federico Martín Bahamontes mostraba una personalidad aún más inestable. Bernardo Ruíz, director del Faema, conduce a Angelino Soler, al triunfo en la Vuelta del 61. José Pérez Francés, confiesa al periodista Ramón Torres que él hubiera querido ganar la Vuelta del 64 a lo grande. Valentín Uriona, el fin trágico de un ciclista de clase. José Manuel Lasa se queda al borde del podium de la Vuelta del 69. En el Giro del 73, José Manuel Fuente, ataca a Merckx en el Puerto de San Carlo. En la Vuelta al País Vasco del 69 Luis Ocaña, estaba en plena forma, pero el triunfo fue para el veterano Anquetil. Un salmantino de La Armuña se lleva la Vuelta del 75: Agustín Tamames.

El sprinter flamenco que sabía vencer escapándose en solitario, Rik Van Looy. Un todo terreno flamenco que triunfa en la Vuelta de 1960: Frantz De Mulder. Otro flamenco que triunfa en la Vuelta a España: Ferdinand Bracke. El hombre que lo ganaba todo, o casi todo, Eddy Merckx. Otro belga acostumbrado a ganar, Freddy Maertens.

El chico pisano que compartió la victoria en Castro, Guido Carlesi, ¿o era de Livorno? El ciclista cansadísimo, Guido Boni, ¿o no estaba tan cansado? El ciclista que tenía mucha sed, Romeo Venturelli. El muchacho piamontés que iba a las carreras con el tío Francesco, Franco Balmamion. El ciclista al que le dolían las piernas, Felice Gimondi. El hombre que cabalgaba un artilugio superrevolucionario, Francesco Moser.

Se esperaba a Rik Van Looy, pero llegó Jan Janssen. El holandés que se vistió de amarillo en Peña Cabarga, Joop Zoetemelk.

El calor, el cansancio y algún fármaco, la combinación que mató a Tom Simpson. El ciclista que no terminaba de ganar la Volta a Portugal, Cayn Theakston.

El elegido de los dioses, Charly Gaul.

Se apostaba por el sprinter alemán Rudi Altig, pero ganó el inglés. Un hombre del ciclocross gana la Vuelta: Rolf Wolfshohl.

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