¡Bienvenidos!
pitagoras Tresauroras

Una mujer pide perdón

Si se puede decir así, tanto Eduardo como los lectores seguimos hechos un lío sobre lo ocurrido con el viejo Almay.

Es cierto que tenemos algunos cabos que nos permiten tirar del hilo: por un lado el rifle Sharps y, por otro, la persona a la que el conductor de la diligencia avisó de la vuelta de Eduardo. Pero, sobre todo, el hecho de que todos los intentos de matar a Eduardo hayan fracasado.

Audios:

El asesino

Garantías

El azar

El parador

El desván

Final

¡Hola!
¡Un saludo!