Tresauroras
Ramón Torres llega a la Rambla de Tarragona el 14 de agosto a las 3 de la tarde.
Ha caído el diluvio universal y Torres teme que la carrera tenga que suspenderse.
Pero sale el sol y empiezan a llegar corredores: Gelabert, Iturat, los Rodríguez…
El periodista y Bernardo Ruiz pegan la hebra de la charleta, y el oriolano se queja con lamentos que hacen llorar a la brisa marina.